lunes, 18 de marzo de 2013

Aquí delante

Estoy aquí delante de esta pantalla. Como se está delante de la vida. ¿Y qué si a veces me gusta esconderme?. La actitud con la que se está es lo importante, no la posición. El cómo ser uno mismo sin caer devorados por nuestro propio ego, he ahí la cuestión.

A veces quiero olvidarme de fechas, aniversarios, nombres y cualquier referencia. En algunos gestos trascendentales en la vida uno va asumiendo posiciones. Una forma de estar más que el estar en sí. O en que circunstancias uno pasa el tiempo. Lo que está claro es que esa posición está adentro. El que la busque afuera no se alejará un ápice de la pérdida.

Y desde adentro se sienta uno a meditar, sale a correr, escala montañas, recorre los caminos, se sumerje en el mar, lee o escribe (que vienen a ser lo mismo) y vive una vida que intenta que le pertenezca sin necesitar aferrarse.

Es cierto -como reza un poema de Benjamín Prado- que no es más feliz quién necesita menos. Simplemente necesita menos. Necesitar menos no significar no necesitar, sino no volverse loco buscando constantemente cosas...la mayoría que no encontraremos jamás; añadiendo más peso a una mochila que cargamos con fustración y deseo (que también vienen a ser lo mismo).

Aunque no necesite escribirla para sentirla, volver a la poesia no deja de ser una forma de reivindicarme desde otro lugar diferente al silencio.



2 comentarios:

María Socorro Luis dijo...


No se deja de ser poeta porque no se escriba poesía.
La poesía se vive, te habita y te sitúa en un mundo diferente...

Un gusto saber de ti y dejarte un abrazo.

Se feliz, poeta

calmA dijo...

No tan escondido, que yo te veo...(leo)

Y me alegra siempre.

Besos