jueves, 19 de agosto de 2010

Casa de lluvia

Regresar a casa. Suena Bob Marley. La lluvia me canta algo así como quédate en casa esta tarde. Abro una cerveza. Prendo incienso de la India. La casa está limpia y la ropa lavada. No se si meditar. Después prepararé pasta de cereales con judias blancas y atún para cenar. Creo que no echaré de menos a nadie. Ni revisaré el poemario. Me empaparé de silencio. Y de lluvia.

4 comentarios:

ana sáenz dijo...

la lluvia trae olor a tierra mojada que suele empaparnos la piel

un abrazo

Carmen Garrido Ortiz dijo...

Llueve cuando nadie, ni el cielo mismo se lo esperaba. También prendo incienso de la india, de geranio.
Las hormonas y el deseo de abrazar al que llegará dentro de poco no me dejan meditar. Prefiero que hoy me piensen.
En la casa de enfrente, alguien pone a Springsteen. Yo, a Scarlatti, en RNE.
Llego hasta aquí, hasta este blog.
Y celebro encontrar a un nuevo y gran poeta.
Carmen

Akyaabil dijo...

la lluvia... soy yo. hermoso, me quedo.

Jose Zúñiga dijo...

Llueve...
No repases poemarios, empápate en ellos.
Abrazo, Kike.