viernes, 12 de noviembre de 2010

Manifiesto volátil

Vida mía, quítamelo todo

deja que camine el vagabundo
con estos ojos amantes
que me sellan los labios

suéltame las riendas...

échame al fín al cielo
de esta tierra

borracho de viernes

dulce

hundido en este barro de estrellas

feliz a tantos ratos...

con esta facilidad.

2 comentarios:

Troba dijo...

borrachos, sucios y locos :)

saludos, hermano de signo.

María Socorro Luis dijo...

Vagabundo, a rienda suelta...

Tengo un poema que dice:

"Me gustaría
llamar afortunado al vagabundo"...

Muxus, al aire pleno.