jueves, 28 de octubre de 2010

Querida

Dulce, ven conmigo...
la misma de siempre
aunque cambies tu color.

En tu lento camino
me das la vida
el sol

espejo querido
que solo me das verdad,
y me haces sentir vivo

sin buscarte ya...
sigues llamando a las puertas del cielo
justo a ran de esta calle mía sin salida

Pasa...
tomemos otra cerveza
vamos a mirarnos otra vez a los ojos
sin tocarnos
para poder estar fundidos

aunque ya nos conocemos lo suficiente
para saber que acabaremos enrredados

cógeme hasta la médula
hazme llorar otra vez de verdad

vuelve a marcharte por dónde viniste
que a tí no te hacen falta migas de pan

mézclame la vida

dame pie

que ya sabes que a mi me cuesta pedirtelo

5 comentarios:

Calipso dijo...

Me gusta especialmente el principio y el final de este poema, me parecen encadenados sin remedio.

Dulce ven conmigo...
mézclame la vida

dame pie

que ya sabes que a mi me cuesta pedirtelo

Bello!
un abrazo grande Kike

Voltios dijo...

ternura a borbotones kike

María Socorro Luis dijo...

...ven y márchate...
sin buscarte, sigues llamando...

Ay, el amor, toujours l'amour...

Muxusss

trovador errante dijo...

Paz, Ángel, Soco...gracias por seguir acá.

Aunque aclaro que en este poema el objeto de amor es la depresión, me gusta que suene a amor...era la intención, aceptar...

Un abrazo muy grande,
Kike

Nares Montero dijo...

pie