No quiero nada. Soy feliz y hago feliz. Hay momentos que siento tanto. Y es tan bueno. Hasta el lado oscuro me satisface. Y no, no te extrañes, no quiero nada. Lo que venga y lo que no vendrá. Todo eso es mío. Es mucho. Es suficiente. Más que suficiente para mí.
Encontré un título para el primer libro de poemas. Se titulará La pequeña vida. Ahora es casi la única. La otra se va quedando atrás. Aún está ahí, me cuesta despegarme de ella. Igual nunca lo consigo. Como no se consigue lo que uno no acaba de querer conseguir.
Hay mucha luz esta noche. No logro diferenciar si alguien se dejó una luz abierta o la luna en creciente es lo que me ilumina por la claraboya. Esta noche no voy a pedirte nada. Ni ninguna ya. Ni voy a rezar más.
No voy a volver a pensar nunca. Lo estoy celebrando solo, con vino blanco y marihuana. Ahora, el tipo que soy y el que quiero ser bailan abrazados y borrachos.
Hace 1 año
3 comentarios:
La pequeña vida es la vida. Lo demás es historia.
Un abrazo, Kike.
;) estas lleno de equilibrio Kike, como te añoro.
Un abrazo enorme
si eres feliz lo tienes todo, no busques, no pienses, simplemente siente
un abrazo
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