sábado, 20 de junio de 2009

Como

"Que ser valiente no salga tan caro
que ser cobarde no valga la pena".
Noches de boda.
Joaquín Sabina.
La ducha limpia y fría después de todo el día en el tajo. El primer sorbo de cerveza del que trabaja en un bar que le prohiben beberla. El aire fresco del que lo redescubre al salir y lo siente como la primera vez que la brisa marina le cameló para siempre. Escuchar a Silvio estirado desnudo en la cama y no saber si llegaste a dormir cuando suena el despertador. El amor que queda después del amor. Las calabazas que consiguen sacarte un sincero "se feliz y pásatelo bien". Que te follen toda la noche como te gusta que te follen y follarte toda la noche como más te gusta que te folle. El momento en tu vida en que consigues y no abandonas la paz interior. Volver a fumar y disfrutarlo. El mail que estabas esperando y llega y te dice lo que quieres que te diga en el momento justo y menos pensado. Encontrar a la mujer de tu vida para esta noche. Morirte de frío sudando en pleno Agosto. Ser quien eres sin dudar quien eres. Acabar la última revisión de la primera novela y que te guste y sea un bestseller. Una Biblia de bolsillo con dioses a los que abrazar y oler. Que a la mala gente le vaya francamente mal y que las buenas almas tengan todas y pronto su cielo. Que no te cierren el bar de la esquina y que tus besos sepan como soñaste y rezaste que supieran.