domingo, 2 de noviembre de 2008

Tan cerca pero sin ojos

Ya estamos otra vez tan cerca pero sin ojos
amándonos sin manos, quizás sin saberlo, amándonos

Huyamos del resto del mundo de cuerpos de ruidos

Solo dos corazones de ritmo viviendo y muriendo
sintiéndonos uno y perdidos
sin separar jamás la extenuación divina
esencia de seres misteriosos y cercanos
dormidos, engañados, escondidos

jugando al mismo juego
movidos al sacrificio de entregar
en cuerpo por el alma

Desnudos e irracionales
ya estamos otra vez

26/2/1996 (Rev. abril del 1997)